¿El precio del seguro, es lo más importante?
Carlo siempre fue práctico para hacer negocios. Con su nueva camioneta pickup, planeaba recorrer el país entregando mercancías desde su pequeño almacén en Guanajuato. Buscó rápido un seguro y, como muchos, eligió el más barato. “Total, es sólo por si pasa algo”, pensó.
Su asesor de seguros no hizo más que enviarle una póliza genérica, solo cerró la venta. No preguntó si Carlo usaría el vehículo para transporte comercial, si saldría del área del Bajío, ni si cargaría productos delicados. Carlo tampoco sabía qué debía considerar. Confiaba.
Dos meses después, la tragedia tocó la puerta. En una curva de la autopista hacia Guadalajara, una llanta estalló. La camioneta derrapó, volcó… y junto con ella, cientos de productos terminaron regados sobre el asfalto ardiente. Mercancía inservible. Camioneta dañada. Cliente perdido.
Pero lo peor vino después. El seguro no cubría el accidente. La póliza, la más económica del catálogo, solo aplicaba dentro de la Guanajuato y no consideraba transporte de mercancías. Mucho menos su resguardo. Todo, absolutamente todo, quedó fuera.
Carlo aprendió a la mala: lo barato puede salir carísimo.
Y no es el único. Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), más del 30% de las quejas de seguros no proceden porque la cobertura contratada no contemplaba lo que el asegurado creía que incluía.
Hoy, Carlo no contrata nada sin asesoría especializada. Pagó lo justo por su póliza y ahora duerme tranquilo. Porque un buen seguro no es el más barato, es el que de verdad te protege.
¿Tú ya sabes si tu seguro cubre lo que realmente necesitas? En INSPRO Seguros, analizamos contigo cada detalle para proteger lo que más te importa.📞 Contáctanos o cotiza hoy mismo y evita sorpresas mañana.

Comentarios